En un deporte cada vez más exigente tanto a nivel físico como técnico, el nuevo balón permite a los futbolistas controlar el juego con la tranquilidad de saber que el balón les obedecerá. Y ahora que el invierno va llegando lentamente a Europa, con menos horas de luz diurna y más horas de oscuridad, a partir de este fin de semana en las ligas de fútbol ya se jugará con el balón de invierno.
Pensado para la nueva generación de futbolistas, ofrece un toque óptimo gracias a los nuevos paneles soldados y fusionados, un inigualable control de la trayectoria aérea con las nuevas ranuras aerodinámicas, y una perfecta visibilidad.
El balón está diseñado para transmitir las máximas sensaciones y conseguir una respuesta explosiva al chutar. Está integrado por 12 paneles soldados y fusionados en un sistema envolvente de tres capas, y la cámara de aire flotante está fabricada con látex de carbono y presenta un recubrimiento formado por una mezcla de varios materiales. También presenta unas ranuras que están diseñadas para capturar y canalizar el aire, consiguiendo así una trayectoria aérea más exacta y uniforme, lo que ayuda a garantizar la estabilidad y la precisión a media altura.