Viene siendo habitual cada primavera que llegadas estas fechas florezca en la ciudad un rumor recurrente que pone al Córdoba Club de Fútbol en el cajón de ventas. Afirmaciones y comentarios, más o menos sensatos, que generan opiniones de dispar criterio.
Flores de un día, o de tres semanas, que acaban marchitadas y enterradas en la basura. La respuesta desde el Córdoba Club de Fútbol es idéntica en cada ocasión. EL CLUB NO SE HA VENDIDO NI SE VA A VENDER. Lo ha sido antes y lo sigue siendo ahora.
El Consejo de Administración del CCF viene escuchando, desde prácticamente el primer día de su mandato, ofertas por la titularidad del paquete accionarial mayoritario. Unas propuestas que han servido para calibrar el crecimiento del valor de esta entidad y comprobar que, en efecto, esta SAD puede resultar interesante para grupos inversores. Escuchar no quiere decir sopesar la venta.
En un atrevido paso más, se dan como ciertas ofertas firmes, con plazos y cantidades, un hecho que en absoluto se ajusta a la realidad, como no lo hacen quienes comentan estructuras ya definidas por los ¿futuros? propietarios.
El CCF SAD está centrado en este momento, como lo ha estado desde siempre, en lograr los objetivos deportivos deseados. Eso es lo que realmente importa a nuestros seguidores, abonados y accionistas, quienes desean y esperan alcanzar tales metas.
Los rumores, que entendemos como muy interesados, parecen querer distraer la atención de este reto, de este objetivo. Quien aspira a equivocar a la opinión pública enredando con asuntos que no son ciertos no va a lograrlo. Y en lo que se refiere a esta entidad, no vamos a perder ni un minuto más en dedicar tiempo a tamaños disparates.