El canterano analizó el momento del equipo afirmando que "estuvimos muy tranquilos en la situación complicada que atravesamos, y ahora en esta, que es la normal, seguimos manteniendo esa tranquilidad porque en el vestuario sabíamos que no estábamos tan mal y también que ahora no estamos para tirar cohetes. Tenemos que mantener la tranquilidad y ser equilibrados para rendir al máximo. Lo único que ha cambiado, y nosotros lo sabíamos, es que el balón ahora entra. Es cuestión de esforzarnos al máximo y sacar todas las fuerzas para que la dinámica positiva no termine, y sumar de tres en tres hasta el final. El Mirandés es un equipo que sabe bien a que juega, muy equilibrado y que buscará chafarnos la cuarta victoria consecutiva, pero nosotros confiamos en nuestras armas y con el apoyo de la afición para ganar".
Sobre el filial y su actual situación en el primer equipo, Bernardo dijo que "desde fuera se ve diferente lo que ha conseguido este equipo, aunque no hayamos hecho nada todavía tenemos la oportunidad en casa para ganar. El mérito y la garra de ese equipo y lo que han pasado, solo lo saben ellos. Ahora estaré como uno más en la grada apoyándoles. Para mí, es un orgullo defender el escudo de mi equipo y trabajo duro para seguir ayudando en todo lo que pueda. Trabajo día a día para estar a disposición del equipo y el entrenador, ya sea en el primer equipo o en el filial".