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El Córdoba CF rendirá homenaje permanente a sus abonados más fieles con el «Muro de las Cinco Décadas»

El CEO del club ha anunciado en el acto de homenaje a estos seguidores la creación de un espacio permanente en el estadio El Arcángel donde quedarán grabados en bronce los nombres de quienes hayan cumplido 50 o más años como abonados de la entidad.

El Córdoba CF ha celebrado este martes en el Real Círculo de la Amistad un emotivo acto de homenaje a los abonados que esta temporada han alcanzado o superado los 50 años de vinculación con la entidad. Una cita con la memoria, el reconocimiento y, sobre todo, el agradecimiento a quienes han hecho del sentimiento blanquiverde una parte inseparable de sus vidas.

El acto, presidido por el CEO del Córdoba CF, Antonio Fernández Monterrubio, ha reunido a los abonados homenajeados en una jornada muy especial, en la que han recibido una medalla conmemorativa, un carné especial y una carta personalizada como recuerdo de una fidelidad que trasciende lo deportivo. Más de medio siglo acompañando al Córdoba CF en sus alegrías, en sus dificultades y en cada uno de los capítulos que forman parte de su historia.

Durante su intervención, el CEO ha querido poner en valor el significado de estos abonados para la institución, destacando que su compromiso representa mucho más que una cifra o una antigüedad en el carné. Son generaciones de cordobesistas que han transmitido su pasión a sus familias, que han llenado las gradas del antiguo y del actual estadio El Arcángel y que han mantenido vivo el vínculo con el club en todas las circunstancias.

El «Muro de las Cinco Décadas», un reconocimiento para la historia

Uno de los anuncios más destacados del discurso ha sido la puesta en marcha del «Muro de las 5 Décadas», un espacio físico permanente que el Córdoba CF habilitará próximamente en el estadio El Arcángel para rendir homenaje a sus abonados más antiguos.

En este lugar, los nombres de todos los cordobesistas que hayan alcanzado o superado los 50 años de fidelidad quedarán grabados en bronce, inmortalizando así su trayectoria y su vinculación con el club en el que han encontrado una parte fundamental de sus vidas.

La iniciativa nace con la vocación de convertirse en un espacio de especial simbolismo institucional y sentimental para todos los cordobesistas. Además, tendrá continuidad en el tiempo, ya que cada temporada se incorporarán los nombres de aquellos abonados que alcancen este selecto reconocimiento de las cinco décadas.

Desde los grandes momentos del Córdoba CF en Primera División durante los años sesenta hasta las etapas más difíciles, con el equipo compitiendo en categorías inferiores y atravesando momentos especialmente delicados, estos abonados han permanecido junto al escudo. Su fidelidad constituye un legado que conecta el pasado con el presente y que sirve de ejemplo para las nuevas generaciones de cordobesistas.

La jornada ha contado también con la participación de destacados exjugadores cordobesistas y cordobeses de diferentes épocas: Miguel Reina, Perico Campos, Pepe Escalante, Pepe Cabezuelo, Javi Flores, Pepe Díaz y Juanito. Su presencia ha contribuido a reforzar el carácter histórico y emocional de un encuentro que ha reunido a distintas generaciones alrededor de una misma pasión.

El homenaje ha servido para recordar que la historia de un club no se construye únicamente a través de sus resultados, sus jugadores o sus temporadas, sino también gracias a las personas que permanecen a su lado durante décadas. Los abonados distinguidos representan precisamente esa continuidad, esa pertenencia y esa manera de entender el cordobesismo que se transmite de generación en generación.

Con este reconocimiento y el futuro «Muro de las 5 Décadas», el Córdoba CF quiere agradecer a quienes llevan más de medio siglo haciendo del club una parte de sus vidas. Porque hay sentimientos que no entienden de categorías, resultados ni temporadas. Y porque después de 50 años, seguir siendo del Córdoba es mucho más que una forma de acompañar a un equipo: es una manera de sentir y de pertenecer.

Sus nombres quedarán para siempre en El Arcángel. Porque hay historias que merecen estar escritas en bronce.