El Córdoba CF cayó por la mínima ante el Club Deportivo Lugo (2-1) en un partido muy competido en el que los blanquiverdes hicieron méritos más que de sobra para, al menos, empatar el encuentro.
Optó Curro Torres por Carlos Abad; Loureiro, Quintanilla, Aythami, Quezada; Vallejo, Aguado, Araujo; De las Cuevas, Javi Galán y Piovaccari.
Comenzó el Córdoba llevando la iniciativa y generando las ocasiones de peligro, principalmente por esa banda izquierda formada por Quezada y Galán. Primero fue el pacense el que ponía un buen centro y, después, el canterano del Madrid probaba con un potente disparo que obligó al excordobesista Juan Carlos a despejar.
Pero a los 20 minutos llegaría la jugada que condicionaría ese arranque de partido. El balón tocó en la mano de Vallejo cuando un rival lo empujaba desde atrás y el árbitro decretó penalti. Herrera materializó la pena máxima.
El tanto lucense le sentó como un jarro de agua fría al conjunto cordobesista, que vio cómo el Lugo abría brecha con otro tanto de Iriome.
Sirvió la charla de Curro Torres en el vestuario porque el Córdoba salió en la segunda parte con un punto más, claramente a buscar el partido. Primero avisaron Araujo y Quezada, pero fue De las Cuevas el que acortó distancias.
Lo siguió intentando el Córdoba y Piovaccari obligaba con un cabezazo a lucirse a Juan Carlos. El portero lucense, el mejor de los suyos.
Curro Torres optó por un cambio ofensivo, sacando a Vallejo y metiendo a Sebas Moyano y, poco después, a Quezada por Erik Expósito. El Córdoba lo intentaba bombeando balones al área y así, en la última jugada, a punto estuvo de llegar el empate, pero el último balón no encontró rematador en el área del Lugo.
El sábado que viene (16.00 horas) El Córdoba recibe en El Arcángel al Elche.