UN DECENIO INESTABLE
1969: el primer descenso   [siguiente >>]



El Córdoba CF dio el disgusto de la década a sus aficionados en la 1968-69, donde consumó el descenso a la Segunda División. Y es que dicen que tanto coqueteo con la zona baja iba a acabar llevando al equipo de nuevo a la división de plata siete años después. Las lesiones marcaron la temporada, ya que en algunos partidos, hasta diez bajas se contaban entre los integrantes de la plantilla. El récord se lo llevó la visita a Las Palmas, donde no pudieron acudir por lesión López, Jara y Costa; Ruiz y Álvarez por el servicio militar; Verdugo y Torres por enfermedad; Jaén y Crispi con la selección olímpica en Mexico, y Cruz Carrascosa, convaleciente de una operación.

En noviembre, y dada la mala trayectoria que llevaba el conjunto cordobesista, la directiva anunció la destitución de Fernando Argila. El técnico del filial, Juanito Vázquez, se hizo momentáneamente cargo del primer equipo hasta la llegada de Ladislao Kubala. El histórico jugador húngaro, ahora convertido en técnico, llegó a tierras cordobesas en diciembre del 69 para luchar por salvar al equipo, cobrando 500.000 pesetas por la temporada, con una prima de 100.000 por conseguir la salvación. Al final, esta última no llegó.

La mala temporada del equipo llevó a la directiva a dar un fuerte toque de atención a los futbolistas. Los responsables del club amonestaron públicamente a la totalidad de la plantilla, aunque salvaron a algunos jugadores como Simonet, del que, según la nota de prensa, “aún en las circunstancias más adversas pone el mayor entusiasmo y absoluta entrega de su servicio personal”. Quizás como medida ejemplarizante, el club multó con 15.000 pesetas a Arana y Luis Costa, que bajaron su rendimiento considerablemente con respecto a otras temporadas.

Aquel nefasto año, el Córdoba concluyó la liga colista de la categoría, con sólo cinco partidos ganados. Aquel año, el once base solía estar formado por García, Simonet, Toledo, Ponce, Jaén, Torres o Rodri, Juanín, Luis Costa, Arana o Jara, Alfonso y Rojas. Destacaban también en el equipo unos jovencísimos Crispi y Escalante, que en un futuro serían entrenadores del primer equipo.